La primavera llega con más luz y, en Galicia, con más lluvia. Y es entonces cuando debemos recordar que existe una parte del edificio que soporta toda esa agua sin que nadie se ocupe de ella hasta que algo falla: los canalones. Después de un otoño e invierno de hojas, suciedad y bajadas de temperatura, llegar a la primavera con los canalones sin revisar es apostar por un problema de humedad, filtraciones o desbordamiento en cualquiera de las próximas tormentas. Si de verdad quiere que esto no suceda, desde Raver, como su empresa de mantenimiento de canalones en A Coruña, le explicamos qué comprobaciones deberían realizarse.
Obstrucciones y acumulaciones en el interior de los canalones
El primer punto del checklist es siempre el interior del canalón. Y es que hojas en descomposición, ramillas, musgo y sedimentos de todo tipo se acumulan durante los meses fríos y forman tapones que impiden el drenaje correcto. Una buena revisión en primavera permite retirar esa acumulación antes de que lleguen los primeros aguaceros fuertes de la temporada.
¿El canalón presenta deformaciones, fisuras y/o corrosión?
Con los años —y con el peso del agua retenida— los canalones pueden deformarse, abrirse en las juntas o presentar pequeñas grietas que pasan desapercibidas hasta que empiezan a gotear. Por eso mismo, si nos pide que hagamos el mantenimiento de sus canalones en A Coruña, procederemos a revisar visualmente el cuerpo del canalón, prestando atención a los puntos de unión y a las zonas con más exposición solar, ya que eso nos permite detectar estos deterioros antes de que generen daños en la fachada o en los aleros.
Fijaciones y soportes: ¿todo sigue en su sitio?
Las abrazaderas y soportes que sostienen el canalón también sufren con el paso del tiempo. El viento, los cambios de temperatura y el peso del agua pueden aflojar las fijaciones o inclinar el canalón, alterando su pendiente de drenaje. Y no podemos olvidar que un canalón mal nivelado retiene agua en lugar de evacuarla, detalle que acelera su deterioro y favorece la aparición de manchas y humedades.
Bajantes: ¿El agua llega donde tiene que llegar?
¡La revisión no acaba en el canalón! Las bajantes deben comprobarse de arriba abajo para detectar obstrucciones, fisuras o desconexiones en los empalmes. Es importante hacerlo porque un tapón en la bajante tiene el mismo efecto que un canalón obstruido.
Revise los cubrejuntas y los sellados
Los sellados entre tramos y los cubrejuntas son los puntos más vulnerables del sistema de canalones. Es así porque, con el tiempo, el material de sellado se endurece, se agrieta y pierde su función impermeabilizante. Revisarlos en primavera y renovarlos cuando sea necesario evita filtraciones que, desde fuera, son difíciles de detectar hasta que ya se han producido daños interiores.
Revisamos y mantenemos sus canalones en A Coruña
Si prefiere dejar las revisiones de sus canalones en A Coruña en manos de profesionales, ¡estamos disponibles para ello! Solo tiene que contactar con nosotros y desde Raver tomaremos todas las medidas para que estén perfectamente operativos en primavera (y todo el año).